Capilla Ntra. Sra. del Rosario de Pompeya en Tigre

¡ MARÍA, se la salvación del alma mia!

 

• Los personajes: Diez jóvenes (vírgenes) toman sus lámparas y salen al encuentro del esposo (el novio) para acompañarlo a la fiesta de bodas. Cinco de ellas son prudentes (previsoras) y cinco son insensatas (descuidadas).

• El error y la espera: Las prudentes llevan sus lámparas y reservas extra de aceite en vasijas; las insensatas llevan solo sus lámparas sin aceite de repuesto. Como el esposo tarda en llegar, todas se adormecen.

• El desenlace: A la medianoche se anuncia la llegada del esposo. Al arreglar sus lámparas, las insensatas ven que se apagan y piden aceite a las prudentes, quienes no pueden compartirlo para que no les falte a todas. Mientras las insensatas van a comprarlo, llega el esposo; las que estaban preparadas entran con él al banquete y la puerta se cierra. Al volver las otras, ya es tarde y el esposo les responde: "No las conozco".

• La advertencia final (versículo 13): "Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir".

 

Simbolismo y significado principal

 

• El Esposo: Representa a Jesucristo y su regreso triunfal.

• Las lámparas: Representan la vida, la profesión de fe o el testimonio público de los creyentes.

• El aceite: Simboliza la preparación espiritual interior, la fe genuina, la gracia y las obras de amor o la guía del Espíritu Santo. Es algo personal e intransferible: nadie puede vivir la fe por otro ni "prestar" su conversión a última hora.

• La puerta cerrada y la demora: Señalan que la preparación no se puede improvisar deprisa cuando llegue el momento decisivo; requiere constancia diaria en el presente.s de armonía y mantenerse firmes en la fe aun en la adversidad.

• Programa de vida: No son normas imposibles ni un código de castigos, sino un perfil del discípulo y una guía práctica para el día a día en la familia, el trabajo y la sociedad.

• Promesa de recompensa: El sufrimiento y el esfuerzo presente tienen sentido porque la meta final es el Reino de los cielos y el consuelo de Dios.

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DIOS HABLA